dissabte, 28 d’abril de 2012

Els onze principis de la propaganda de Goebbels

1. Principio de simplificación y del enemigo único. Adoptar una única idea, un único Símbolo; Individualizar al adversario en un único enemigo.  (Zapatero tiene la culpa de todo)
2. Principio del método de contagio. Reunir diversos adversarios en una sola categoría o individuo; Los adversarios han de constituirse en suma individualizada.  (Zapatero, IU, los sindicalistas y toda la izquierda son de ETA, pro-musulmanes, comunistas y masones)
3. Principio de la transposición. Cargar sobre el adversario los propios errores o defectos, respondiendo el ataque con el ataque. “Si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que las distraigan”. (Los recortes en el estado del bienestar los comenzó Zapatero, pero como los comenzó tarde nosotros no podemos evitarlos)
4. Principio de la exageración y desfiguración. Convertir cualquier anécdota, por pequeña que sea, en amenaza grave. (Quitar la publicidad de TVE va en contra de los interes de las empresas y de la TVE misma, ergo creará más paro)
5. Principio de la vulgarización. “Toda propaganda debe ser popular, adaptando su nivel al menos inteligente de los individuos a los que va dirigida. Cuanto más grande sea la masa a convencer, más pequeño ha de ser el esfuerzo mental a realizar. La capacidad receptiva de las masas es limitada y su comprensión escasa; además, tienen gran facilidad para olvidar”. (Dejádlos que miren Telecinco!)
6. Principio de orquestación. “La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente, presentadas una y otra vez desde diferentes perspectivas pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto. Sin fisuras ni dudas”. De aquí viene también la famosa frase: “Si una mentira se repite suficientemente, acaba por convertirse en verdad”. (Zapatero es de ETA, Zapatero es de ETA, Zapatero es de ETA, Zapatero es de ETA, Zapatero es de ETA,... ¿De qué partido es Zapatero? De ETA)
7. Principio de renovación. Hay que emitir constantemente informaciones y argumentos nuevos a un ritmo tal que cuando el adversario responda el público esté ya interesado en otra cosa. Las respuestas del adversario nunca han de poder contrarrestar el nivel creciente de acusaciones.  (Ayer: Zapatero es de ETA. Hoy: Zapatero tiene la culpa del paro. Mañana: Ganaremos la Eurocopa)
8. Principio de la verosimilitud. Construir argumentos a partir de fuentes diversas, a través de los llamados globos sondas o de informaciones fragmentarias. (Hace diez años: la población envejece y no podremos seguir pagando las pensiones de jubilación. Hoy: la población ha envejecido pero como somos tan buenos, no bajaremos las pensiones)
9. Principio de la silenciación. Acallar las cuestiones sobre las que no se tienen argumentos y disimular las noticias que favorecen el adversario, también contraprogramando con la ayuda de medios de comunicación afines. (¿políticos corruptos? ¿fraude fiscal? ¿evasión de capital? ¿pederastria en la iglesia? ¿conservadores que se divorcian? Oiga joven no sé de qué me esta hablando... usted mire Telecinco y sea lo más feliz posible)
10. Principio de la transfusión. Por regla general la propaganda opera siempre a partir de un sustrato preexistente, ya sea una mitología nacional o un complejo de odios y prejuicios tradicionales; se trata de difundir argumentos que puedan arraigar en actitudes primitivas. (La culpa es de los catalanes. Y de las autonomías. Pero no de todas, porque en Madrid y Valencia gobernamos nosotros desde hace muchos años aunque seamos las comunidades más endeudadas. En resumen: la culpa es sólo de los catalanes)
11. Principio de la unanimidad. Llegar a convencer a mucha gente que se piensa “como todo el mundo”, creando impresión de unanimidad. (Todos los españoles de bien que nos han votado... Oiga, que yo no les he votado: pues o bien usted no es español, o bien no es una persona de bien. Es decir, usted debe de ser Zapatero)