dijous, 10 de gener de 2013

Portugal acomiadarà 50.000 professors

Para que logre ahorrar 4.000 millones de euros

El FMI pide una nueva oleada de recortes a Portugal cuatro días después de reconocer el “error” de exigir austeridad

Reducir las pensiones, despedir profesores y funcionarios y subir los precios de la sanidad pública son algunas de las recomendaciones
 
República/Agencias | Washington Publicada el 09-01-2013

Reducir las pensiones, despedir profesores y funcionarios y subir los precios de la sanidad pública son algunas de las recomendaciones del FMI a Portugal que desataron este miércoles una gran polémica en este, país sujeto ya a duras medidas de austeridad. Los consejos del Fondo Monetario Internacional (FMI) figuran en un informe divulgado este miércoles por el Gobierno conservador luso sobre las propuestas del organismo para que Portugal reforme el Estado y logre ahorrar 4.000 millones de euros. En esa suma se cifran los recortes que debe sufrir el gasto público luso para equilibrar los presupuestos del Estado, como exige el rescate financiero de 78.000 millones de euros que obtuvo el país el año pasado. Estas recomendaciones llegan apenas cuatro días después de que el economista jefe del FMI, Olivier Blanchard, reconociese el "error" cometido por el organismo internacional a la hora de recomendar recortes a los gobiernos europeos ya que no supieron entender que el compromiso de las autoridades con la austeridad acabaría con el crecimiento.

El informe del FMI, elaborado a petición del Gobierno luso, aconseja reducir el número de trabajadores públicos y sus salarios en la educación, sanidad y fuerzas de seguridad, así como bajar las pensiones y el subsidio de desempleo, que ya han sufrido fuertes recortes en los dos últimos años.

En ese sentido recomienda una reducción salarial permanente a los funcionarios de entre el 3 y el 7 % a partir de 2014, además de limitar el cobro de pluses y aumentar la jornada laboral en el sector público de 35 a 40 horas.

“El ahorro por reducir entre un 10 y un 20 % la plantilla de trabajadores del sector público -que forman unas 600.000 personas, el 12 % de la población activa- sería de entre 795 y 2.700 millones de euros”, cuantifica el organismo.

También propone “limitar la duración e introducir una mayor rebaja” en el subsidio de paro, que considera todavía demasiado alto.

Rebajar pensiones y despedir a funcionarios

En materia de pensiones, el FMI considera como opción más recomendable cortar en un 20 % las jubilaciones de empleados estatales, aunque también plantea la posibilidad de elevar la edad de jubilación doce meses, hasta los 66 años.

De cara al sector educativo, los técnicos del organismo internacional insisten en que es necesario “reducir costes” y proponen “limitar el papel del Estado como proveedor de los servicios educativos” e incrementar las tasas que pagan los universitarios.

En el área de la Sanidad, los técnicos del FMI subrayan los “privilegios” de los médicos portugueses y sugieren reducir el pago de horas extra y aumentar las competencias del colectivo de enfermeros.

Además, consideran que el Ejecutivo tiene margen para subir las tasas que se pagan ahora por la atención médica y las urgencias sanitarias públicas (entre cinco y veinte euros), de las que están exentos en torno a un 50 % de los ciudadanos.

Son sólo recomendaciones

El secretario adjunto al primer ministro, Carlos Moedas, explicó en rueda de prensa que las propuestas del FMI son tan sólo “una contribución entre muchas” al debate público abierto por el Gobierno sobre la reforma del Estado que debe acometer Portugal.

“Es un documento bien trabajado”, señaló Moedas, al recordar que el Ejecutivo luso todavía estudia qué medidas aplicar para reducir el coste del Estado. “Nuestra situación hoy no es sostenible, tenemos que ser más eficientes”, recalcó.

El texto final del FMI fue conocido horas después de la publicación, en un diario luso, de una versión preliminar que cuantificaba en un 20 % la reducción de funcionarios y aconsejaba el despido de unos 50.000 profesores y auxiliares, cifras que no aparecen en el informe definitivo.

La oposición, los mayores sindicatos del país, la socialista UGT y la comunista CGTP, así como asociaciones de militares, profesionales de la salud, docentes y pensionistas criticaron con dureza las sugerencias del FMI y emplazaron al Ejecutivo a desoirlas.

Desde el Partido Socialista, principal de la oposición, su secretario general, Antonio José Seguro, recalcó que “no están dispuestos a negociar un corte de ese tipo” y atribuyó el documento a los intentos del Ejecutivo por “tapar sus errores”.

El error de la austeridad


El FMI vuelve a contradecirse una vez más entorno a la austeridad. Hace sólo cuatro días, el economista jefe del FMI, Olivier Blanchard, reconoció el “error” cometido por el organismo internacional a la hora de recomendar recortes a los gobiernos europeos ya que no supieron entender que el compromiso de las autoridades con la austeridad acabaría con el crecimiento.

“Los pronósticos subestimaron significativamente el aumento del desempleo y la caída de la demanda interior con la consolidación fiscal”, reconocen Blanchard, y el coautor del informe, Daniel Leigh.

El economista jefe admite que los expertos del Fondo se equivocaron en los estudios que llevaron a recomendar las medidas de austeridad, ya que según señala el documento, en el caso de Grecia, el desvío en aumento de la deuda a pesar de los recortes de gasto fue mayor de lo esperado según los estudios realizados al principio de la crisis.

Blanchard y Leigh señalan que los pronósticos del FMI utilizaron multiplicadores fiscales de 0,5, cuando en realidad la cifra sería de 1,5, lo que significa que por un dólar que recorta el Ejecutivo de su presupuesto cuesta a la economía del país 1,5 dólares.

Sin embargo, Blanchard y Leigh indican que “los resultados no quieren decir que la consolidación fiscal sea indeseable”, ya que las economías avanzadas deben ajustar sus presupuestos ante el aumento de sus deudas y que los resultados a corto plazo son uno de los factores que deben estudiarse en caso de recomendar nuevos recortes.

Aunque no se trata de la postura oficial del FMI, el documento firmado por uno de los directivos del organismo podría provocar un cambio en los estudios de los economistas del Fondo a la hora de recomendar mantener los recortes en algunos países europeos.