divendres, 17 de desembre de 2010

Abandonament escolar a les Illes Balears

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Un joven de Balears tiene cuatro veces más posibilidades de dejar los estudios

- Las comunidades con altas tasas de alumnado inmigrante tiene cifras de abandono elevadas
- El nivel sociocultural de los hogares y las estructuras familias también influyen




MAR FERRAGUT. PALMA Los jóvenes de Balears tiene 4,1 veces más posibilidades de abandonar prematuramente los estudios que los jóvenes de cualquier otro lugar. Los números cantan: en España un 32% de los alumnos reniega de los libros tras acabar la etapa obligatoria; en Balears, el porcentaje crece al 43,3%. Y esos acaban la Secundaria ya que un 32,4% de los que se matriculan en ESO dejan el instituto sin el título.

¿Por qué? Hay muchos factores: el mercado laboral; el "alto índice de pobreza educativa"; la estructura familiar, el país de origen y el capital sociocultural de los padres. La influencia del nivel de estudios de la madre, del género y del factor inmigración sobre la probabilidad de abandono prematuro es "estadísticamente significativa". 

Así lo indican los investigadores Belén Pascual y Lluís Ballester en su artículo sobre el abandono escolar incluido en el Anuari de l´Educació de les Illes Balears, un volumen impulsado por la Fundació Guillem Cifre de Colonya y confeccionado por la Universitat de les Illes Balears.

Según recogen Pascual y Ballester, existen "desigualdades considerables" en las probabilidades de abandono prematuro y, como consecuencia, la vulnerabilidad educativa se concentra en determinados colectivos. En Balears se considera que cuatro de cada diez jóvenes están en situación de vulnerabilidad educativa, ya sea moderada (dejan de estudiar al acabar la etapa obligatoria y su capacidad de aprender es baja) o grave (no obtienen ni el título de ESO). En éste último caso, se considera que estos chicos se encuentran en situaciones "extremas de exclusión social".

Más de la mitad de los jóvenes están en situación "extrema de exclusión social", ya que el 52% de las personas de entre 20 y 24 años no ha completado la Secundaria. En el conjunto del Estado, el porcentaje baja al 40%. En el País Vasco, se reduce al 20%. El alto porcentaje de nuestras islas es lógico teniendo en cuenta que cuatro de cada diez chavales que empiezan la ESO, no la acaban. De nuevo, nuestra comunidad obtiene los peores resultados del país.

Diferentes investigaciones, afirman los autores, demuestran que la "vulnerabilidad educativa" es más común entre los varones, en los jóvenes nacidos en el extranjero, y entre aquellos que tienen padres con bajo nivel educativo. Así, un chico con una madre con estudios universitarios tiene 17 veces más posibilidades de no abandonar los estudios de forma prematura en comparación con los hijos de madres con estudios primarios. Otra factor que influye significativamente es la estructura familiar. Por ejemplo, un chico que vive sólo con su madre, reza el estudio, tiene un 86% más de probabilidades de dejar la escuela que otro que viva con sus dos progenitores. Lo que no tiene incidencia directa aunque a veces así se señale son los niveles de renta bajos.

Además de un mercado de trabajo que pide mano de obra no cualificada, los autores señalan la alta presencia de alumnado inmigrante como una de las variables relacionadas con el abandono. Excepto Navarra, todas las comunidades que tienen un gran porcentaje de escolares de origen extranjero tienen cifras altas de abandono. Y Balears es la región con las cifras más elevadas del país: un 16,6% de los estudiantes de Primaria y un 19,7% de los de Secundaria vienen de otros países.

Otra característica del sistema balear que no contribuye a mejorar la situación son las tasas de idoneidad, la proporción de chicos que están en el curso que les corresponde por edad. Cuatro de cada diez chavales de 14 años están uno o dos cursos por debajo de lo que les toca. A los 12 años, una cuarta parte de los estudiantes ya va con retraso.
El sistema se esfuerza en reenganchar a aquellos que abandonaron, pero Pascual destacó ayer que, según los datos estatales, para el 75% "no hay retorno".

Diario de Mallorca 17-12-2010