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diumenge, 1 de desembre del 2013

"Prohibido entrar sin pantalones", de Juan Bonilla


PROHIBIDO ENTRAR SIN PANTALONES


Títol: Prohibido entrar sin pantalones
Autor: Juan Bonilla
Any: 2013
Editorial: Seix Barral (Biblioteca Breve), 2013
Edició: 1a
ISBN: 978-84-332-1560-5
Nº de pàgines: 382

Una biografia del gran poeta Vladimir "Volodia" Mayakovski (o Maiakovski, tal com l'anomena Juan Bonilla en el seu llibre) no es podia haver escrit d'una altra manera que no fos en forma de pseudo-poema cubofuturista, com és el cas. Amb un estil narratiu directe, compacte i actual (recordem que Mayakovski va assolir el zenit de la seva carrera com a poeta a l'URSS dels anys 20), Juan Bonilla fa un recorregut exhausitiu al llarg dels paisatges urbans que va conèixer abans i després de la Revolució d'Octubre (el seu estudi al passatge Lubianka, el Cafè dels Futuristes a Moscou, la casa del matrimoni Brick) i dels personatges amb qui va interactuar (Lily i Osip Brick, Ajmatova, Block, Pasternak, Maldelstam). Sense entrar en judicis de valor sobre les actituds i comportaments del poeta, Bonilla relata els esdeveniments més significatius al voltant de la seva vida sense concessions a cap mena d'ideologia ni de prejudici, expressant el punt de vista que hauria tingut Mayakovski sobre cada fet de la seva biografia, com si aquest llibre fos realment una autobiografia escrita per la pròpia mà de l'autor. Una obra, en definitiva, imprescindible per tal d'entendre una mica més tot el que va succeir durant el període veritablement comunista de la Unió Soviètica, entre 1917 i 1924, època de gran creativitat per part de l'avanguarda cultural russa de l'epoca.

dissabte, 11 d’agost del 2012

El constructivisme de Ródtxenko va morir amb el suïcidi de Mayakovski

Por Juan Forn

Una historia roja

Esta historia empieza con un cuadro todo pintado de rojo, que se titula La pintura se ha suicidado o, según versiones más moderadas, La última imagen ya ha sido pintada. Lo hizo Rodchenko. En realidad era un tríptico, las otras dos telas estaban igual de uniformemente pintadas, una amarilla y la otra azul, pero la roja, dice Bruce Chatwin (que logró verlas en Moscú, en 1973, después de mucho insistirle a la hija de Rodchenko, que las tenía sin bastidor, enrolladas y archivadas en un ropero de su infame departamento moscovita, el mismo donde había muerto su padre), ah, la roja era especial.

Es cierto que nada le gustaba más a Chatwin que hacer como que encontraba perlas en el barro, y que en el Moscú de los años ’70 la única manera de ver una pieza de constructivismo ruso era pidiéndole a alguien que la tuviera escondida en el fondo de un ropero, razón por la cual después costó fortunas restaurarlas. Pero Rodchenko es inmortal por ese rojo, por haberle dado a ese rojo el mismo protagonismo del blanco y negro en la iconografía más potente de este siglo: la de la primera época de la revolución bolchevique.

Rodchenko creía que los pintores eran un prejuicio del pasado cuando expuso su tríptico, que en realidad era un ajuste de cuentas dentro de la Guerra de los Ismos que hubo en ese período extraordinariamente fructífero del arte que fueron los años 1915-1925 en Moscú. Rodchenko, que era constructivista, se la tenía jurada a Malevich, que era suprematista. Malevich había expuesto una tela blanca con un cuadrado pintado de negro en el medio y se había autoproclamado padre de la abstracción. Rodchenko y su compadre Mayakovski, la nube en pantalones, no podían soportar que nadie fuera más vanguardista que ellos, así que urdieron aquel suicidio de la pintura, y así fue cómo el constructivismo borró del mapa al suprematismo y ganó la Guerra de los Ismos en la URSS y fue elegido para representar a la URSS en la Exposición de París de 1925.

La Exposición Universal de 1925 fue la gran oportunidad de los soviéticos para mostrarse al mundo después de la revolución, la guerra civil, la hambruna posterior y el bloqueo occidental. Había que mostrar que, en el Sueño Socialista, la utopía era realidad. Y allá fueron Rodchenko y el arquitecto Melnikov y el loco Tatlin en un tren con dos toneladas de madera barata de los Urales, porque la URSS no estaba para gastos: necesitaba máximo impacto con mínimo presupuesto, la especialidad de Rodchenko. El Pabellón Soviético, hecho enteramente de vidrio por fuera y de esa madera de los Urales por dentro, incluido todo el mobiliario, y pintado en sólo tres colores (rojo, gris y blanco), causó sensación, o quizás habría que decir estupor, en aquella exposición que era un canto a la opulencia kitsch. Hicieron todo en tres meses, hasta los muebles, serruchando y pintando como energúmenos, al menos Rodchenko y el loco Tatlin, que creían de verdad que el arte debía ser colectivo. Ejemplo hermoso de eso es cuando, en su parada en Berlín, antes de París, se enteran de que el Káiser va a pasar con su comitiva delante de la estación, y el loco Tatlin saca su balalaika, se hace el ciego y se pone a tocar melodías delante de la carroza del monarca. El Káiser, que adora el folklore ucraniano, se emociona y le tira al músico ciego su reloj de oro. Tatlin lo vende para que Rodchenko pueda comprar la cámara Leica con la que revolucionará la fotografía y después se condenará a sí mismo. Pero no nos adelantemos.

Además de decorar trenes, envolver monumentos zaristas con trapos rojos, cubrir frontispicios de palacios con carteles monumentales y hacer que saliera música por las sirenas de las fábricas, Rodchenko había hecho cosas asombrosas en collage. Esa misma maestría compositiva aplicó a sus fotos, en cuanto el loco Tatlin le dio la plata para comprar la Leica en París. Mientras sus compañeros de delegación peregrinaban del atelier de Picasso al de Léger, Rodchenko descubría por las suyas que el ojo de la cámara era la forma perfecta para mostrar las cosas desde un ángulo socialista, es decir desde un ángulo nuevo. Fascinado por la manuabilidad de la Leica, que permitía hacer tomas desde ángulos insospechados, explotó al máximo la toma cenital, desde arriba, o poniéndose a los pies del retratado. Sus fotos parecían esculturas, eran casi tridimensionales, se venían encima. Y, cuando les agregaba tipografía y las convertía en propaganda revolucionaria, convencía hasta a las piedras de que se venía el Hombre Nuevo, la realidad detrás de la utopía.

Pero Marx ya alertaba sobre los desvaríos del pensamiento abstracto. Y a Lenin le empezó a pasar lo mismo con el arte abstracto cuando los avangardistas pintaron de colores brillantes (e indelebles) los árboles del Paseo Alexandrovski frente al Kremlin, y por supuesto los secaron. El constructivismo ruso fue a París sabiendo ya que era póstumo. Tenían los días contados antes de que muriera Lenin, Stalin no se ocupó de ellos antes porque estaba dedicado a Trotsky, pero los tenía inequívocamente en la mira. Mayakovski le ganó de mano. Su suicidio es la fecha oficial de defunción del constructivismo. Fue apenas volvió Rodchenko de la Expo de París. La foto que le hizo a su compañero de correrías es archiconocida: Mayakovski parado con las piernas muy abiertas y un tormento en la cara que mete miedo. Antes de volarse los sesos dejó estas líneas junto a su cadáver: “Lo difícil no es morir sino seguir viviendo”. Rodchenko no pensaba lo mismo. Es más: creía ilusamente que la frase de Stalin (“La URSS necesita que sus artistas sean ingenieros de almas”) se basaba en una frase suya (“El Hombre Nuevo vendrá de la unión del arte con la ingeniería”). Logró clemencia, cuando fueron por él, a cambio de fotos. Sus imágenes fueron el equivalente soviético de lo que habían sido las imágenes de Leni Riefenstahl para el Reich: la verdadera estatuaria del régimen, su propaganda más contundente. Cuando uno piensa en las proezas hidráulicas, eléctricas, arquitectónicas y atléticas del stalinismo, son fotos de Rodchenko lo que está viendo en su cabeza.

Nadie se miraba mucho a los ojos en la URSS en aquella época. Como escribió Ajmátova: “Fue la época en que sólo los muertos podían sonreír, felices de descansar al fin”. Así que Rodchenko pasó más o menos inadvertido en su ignominia, desde 1926 hasta que murió, treinta años después. Vaya a saberse si como autocastigo, en los años finales de su vida, cuando ya no lo dejaban ni sacar fotos, volvió a pintar. A pintar figurativo: pintaba payasos. El hombre que le puso la lápida a la pintura, el hombre que reformuló la fotografía y la propaganda política, el iconoclasta por excelencia de su tiempo, terminó sus días pintando payasos tristes que no se atrevía a mostrar a nadie, en el mismo departamento moscovita donde tenía enrollado en el fondo de un ropero el lienzo en rojo que dejaría a Chatwin sin respiración veinte años después.

corrienteshoy.com 10/08/2012

divendres, 30 de desembre del 2011

Барышня и Хулиган ("Baryshnya i khuligan") 1918, pel·lícula del poeta Cubofuturista Vladímir V. Mayakovski


Барышня и Хулиган ("Baryshnya i khuligan") 1918

La dama i el hooligan, 1918

Llargmetratge (T/A "Neptú", 1918)
Dirigida per Vladimir Mayakovsky i Yevgeny Slavinsky
Escrit per: Vladimir Mayakovsky,  a partir de la història d'Edmond Amichisa "Treball docent"
Operador: Eugene Slavinsky
Intèrprets: Vladimir Mayakovsky, Alexander Rebikov, Fedor Dunayev
Argument: Un galifardeu s'enamora de la mestra d'una escola fins al punt d'enfrontar-se als seus companys de classe.

Joia del cinema soviètic en què un pletòric Vladímir Maiakovski dirigeix i interpreta aquesta història d'amor rodada just després de la Revolució d'Octubre (l'any 1918 es declara la Guerra Civil Russa). Sorprenen determinats aspectes del film com ara un muntatge excel·lent, uns efectes especials extraordinaris (les visions del protagonista), la presència de ritus religiosos (ortodoxos) i el rerefons del procés d'alfabetització engegat pel govern bolxevic. Un gran exemple de cinema creat per l'imaginari del Cubofuturisme.




dilluns, 5 de setembre del 2011

Rússia: estiu de 2006 (i XXIV)

Desè dia (1 de setembre de 2006). Passejada final...







 El gos de la Plaça Roja




 Redacció del diari Izvestia, a la Plaça Pushkin

 Estació de tren de Bielorussia






La Plaça Mayakovski (actual Triumfalnaia) fotografiada al mes de juny de 1974. Dalt de l'edifici que hi ha al fons de la imatge es pot llegir ("Komunistisheski Gorod", Ciutat Comunista) (Font: http://www.sovietmoscow.ru/)







Fotografia de la Plaça Pushkin presa al juny de 1974. A l'esquerre de la imatge, la redacció de l'Izvestia, encara en actiu avui dia
(Font: http://www.sovietmoscow.ru/)








La documentació que cap omplir a l'avió i, després, a l'hotel...




divendres, 23 de juliol del 2010

Rússia: estiu de 2006 (VII)

1r dia

Comença a ploure. Torno enrere, travessant de nou la Plaça Roja. Em planto al bell mig de la Plaça Ojotni-Riad, envoltat per l'Hotel Moscou, el Picador i l'actual edifici de la Duma de la ciutat. Pujo pel carrer Tverskaia (antic carrer Gorki) fins arribar a l'Ajuntament i la Triumfalnaia Ploschad, on es troba l'estàtua de Vladímir Mayakovski.


  Mapa de la ruta entre la Plaça Manezhnaia i la Plaça Triumfalnaia, al llarg del carrer Tverskaia. El punt verd indica l'inici del camí al costat de la Plaça Roja mentre que el punt vermell marca l'arribada a l'estàtua de Maiakovski



 A la imatge superior, el Manège, Manezh o Picador, que dóna nom a la Manezhnaia Ploshchad, durant el viatge del 2006. A la part inferior, una fotografia de 1960, quan aquest edifici ja era utilitzat com a seu d'esdeveniments artístics. Aquí es van trobar Kruschev i l'escultor Néizvesni. El Manezh va ser construït entre els anys 1817 i 1825 a partir del disseny de Joseph Bové, com a celebració del cinquè aniversari de la victòria de Rússia sobre les tropes de Napoleó. L'any 2004 va patir un devastador incendi

Edifici del Soviet del Treball i la Defensa, obra d'Arkadi Langman, construït l'any 1935. Després d'allotjar la seu del Gosplan, actualment alberga la Duma de la ciutat de Moscou

 L'imponent edifici segueix un perfil arquitectònic constructivista i realista-classicista stalinià. Va ser construït en el mateix lloc on es trobava el palau del comte Vasili Golitsin. Tal com es va fer amb l'Hotel Moscou (que es troba just al davant), els marbres que decoren la façana d'aquest edifici provenien de l'enderrocada Catedral de Crist Redemptor

 Dalt de la façana principal es pot observar l'abans i el després: sota la bandera de la Federació Russa, el símbol soviètic amb la falç i el martell

 El carrer Tverskaia tal com el coneixem avui dia és fruit del Pla General de Reconstrucció de Moscou (GenPla) de l'any 1935

 Aquestes portes en forma d'arc del triomf que es troben al llarg de la Tverskaia foren molt típiques durant les construccions de la postguerra, un símbol de la victòria soviètica sobre l'Alemanya nazi

 El Kremlin s'entreveu al final del carrer Tverskaia, tapat pels nombrosos cartells publicitaris de la nova Rússia capitalista. El GenPla de 1935 va eixamplar aquest carrer dels 19 metres originals fins als 60 de l'actualitat

 Placa que homenatja la figura de Lenin, a la façana de Ajuntament (antic Mossoviet). Es poden llegir les dates de 1918 i 1919, època clau en la Revolució. L'edifici del Mossoviet és una modificació del palau del Governador construït per Kazakov l'any 1782 (va ser desplaçat 15 metres i s'hi van pujar dues plantes més amb una nova porta en forma d'arc del triomf)

 Edifici típic de l'etapa arquitectònica estalinana en el carrer Tverskaia, a prop de l'Ajuntament

Estàtua de Vladímir Mayakovski, a la Triumfalnaia Ploshchad

dilluns, 11 d’agost del 2008

Rússia: estiu de 2007 (X)



Sisè dia de viatge per Rússia (dia 6 de juliol) i primera jornada d'estada a Moscou. Feia menys d'un any que havia visitat aquesta gran ciutat, així que em disposava a retrobar-me amb els paisatges que havia descobert onze mesos enrere. El primer que vaig fer aquell matí va ser encaminar-me cap a la Plaça Roja. Volia recórrer tota la riba del Moskova des de la qual és visible el centre de la ciutat, les muralles del Kremlin, gratacels d'Stalin i altres indrets emblemàtics. Tanmateix, són les fotografies de l'any passat les que constitueixen un veritable retracte d'aquesta part de la ciutat. Les que venen a continuació són només un repàs d'una geografia urbana descoberta l'estiu anterior.



Des del pont Ustinski es veu l'skyline moscovita format per les torres del Kremlin i altres edificis emblemàtics de la ciutat. Però més que veure tot aquest panorama el que més m'interessava era comprovar l'efecte que sobre el paisatge urbà havia causat la desaparició de l'enorme hotel Rossia. Amb aquestes dues imatges i la fotografia inferior es pot observar l'aspecte del dic del riu Moscova abans i després de la demolició de l'hotel, iniciada l'estiu del 2006





Vaig voltar tota l'illa de cases on es trobava antigament l'hotel Rossia. Va ser un passeig trist, melancònic. Confiava ingènuament en què les autoritats municipals conservarien la torre de l'hotel com a símbol del passat arquitectònic de la ciutat. Tanmateix, des del pont vaig poder comprovar que res quedava de la torre ni de la resta de l'hotel. Vaig haver de fer les fotos molt discretament (fins i tot introduint la mà per obertures de les tanques de l'obra). Els russos són molt susceptibles amb el tema de la seguretat i aquesta parcel·la es troba a només 200 metres del Kremlin. 







Malauradament, no vaig ser a temps de conèixer aquest edifici en tot el seu esplendor. Es tractava d'un hotel que durant molts anys va anar associat a la Plaça Roja de Moscou. En les fotos de l'any anterior encara vaig poder copsar l'estructura mig enderrocada de l'edifici, amb la seva enorme torre a la part de darrera (mirant des del riu). Però en aquesta ocasió ja no quedava res. L'únic element que denotava que allà hi havia hagut un edifici soviètic eren els pals de bandera que encara romanien drets, amb una estrella revolucionària a la part superior





HOTEL ROSSIA
 
L'hotel Rossia va ser construït sobre els terrenys de l'antic barri de Zaryadye l'any 1967, per commemorar el cinquantè aniversari de la Revolució d'Octubre. Fou dissenyat per l'arquitecte Dimitxi Txetxulin seguin l'estil neo-constructivista de l'època de Breznhev. Tenia 3000 habitacions i era el més gran d'Europa, amb una torre que s'alçava fins a una altura de 21 pisos. L'any 1977 va patir un greu incendi en el que van morir 43 persones. Amb la caiguda de la URSS va perdre el prestigi que havia tingut fins aleshores. Va deixar de ser la seu emblemàtica on residien el diputats del Soviet Suprem de la URSS durant els congressos del partit per convertir-se, en l'època de Boris Ieltsin, en un niu de mafiosos. En el seu lloc es construirà properament un complex multifuncional amb hotel inclòs. Res se'n sap, encara, del suposat refugi antiaeri capaç d'albergar a 4000 persones que els historiadors afirmen que hi havia al subsòl de l'hotel.



Carrer Varvarka, que juntament amb la riba del riu Moskova limitava el barri de Zaryadye








Les dues imatges anteriors corresponen al barri de Zaryadye. Les fotografies van ser preses als anys 30, molt abans de la construcció de l'hotel

 



 





 



Continuant amb la passejada pels volts de la Plaça Roja, vaig tornar a visitar tres llocs emblemàtics: l'hotel Nacional, l'hotel Moscou i l'antiga seu del Soviet del Treball i la Defensa (i actualment la Duma de la ciutat).

L'hotel Nacional. Construït al 1903 per Alexandre Ivanov, es troba al carrer Ojotni Riad (antic carrer Karl Marx) cantonada Tverskaia (antic carrer Gorki). Avui dia és un hotel de luxe

L'edifici que hi ha a l'esquerra de l'hotel Nacional fou en temps soviètics la Casa d'Intourist, la totpoderosa institució que organitzava els viatges dins i fora de Rússia. Desconec quin organisme aprofita aquestes instal·lacions en l'actualitat

A l'hotel Nacional es van allotjar personatges famosos com ara el mateix Lenin (durant el mes de març de 1918, a l'habitació 107 del tercer pis) i H.G. Wells. De fet, l'autor de "La Guerra dels Mons" es va allotjar en aquest hotel en tres ocasions (1914, 1920 i 1934).


En aquesta fotografia, presa probablement als anys 60, es pot observar l'hotel Nacional i, darrera, les obres de l'hotel Intourist. Aquest hotel va ser enderrocat una vegada desapareguda la Unió Soviètica




HOTEL MOSCOU

L'hotel Moscou mereix un punt i apart. Va ser construït entre els anys 1931 i 1935 seguint el disseny projectat per Alexéi Shxúsev. Segons conta una llegenda soviètica, quan els arquitectes encarregats de les obres van presentar a Stalin dos projectes diferents, aquest es va limitar a donar-hi el vist-i-plau sense triar-ne cap dels dos. Els arquitectes, atemorits, van decidir construir un edifici a partir dels dos projectes, en una decisió salomònica sense precedents. El resultar va ser una construcció completament asimètrica (veure les fotos antigues en blanc i negre). La foto que hi ha a continuació correspon a les obres del nou hotel  que s'està construint en el mateix indret (l'hotel Moscou va ser enderrocat l'any 2004).


Fotografia feta a l'estiu de 2007 de les obres del nou Hotel Moscou. La publicitat de Rolex sembla una broma de mal gust, atesa la història de l'antic hotel


Vista de la Plaça Ojotni-Riad des de l'hotel Moscou, amb la nova zona per a vianants per sobre del centre comercial subterrani. Al voltant de la plaça es poden observar l'Hotel Nacional, el Manège i les muralles del Kremlin




Aquestes fotografies corresponen al desaparegut hotel Moscou. A la darrera imatge ja s'havia construït el centre comercial i s'havia remodelat la plaça Ojotni-Riad (que és el nom del barri que havia en aquest lloc abans de la Revolució). Les fotos anteriors corresponen a l'etapa soviètica, quan davant de l'hotel hi havia una gran explanada asfaltada que s'anomenava Plaça del Cinquantè Aniversari de la Revolució






EDIFICI DEL SÒVIET DEL TREBALL I LA DEFENSA


Al costat de l'Hotel Moscou es troba l'imponent edifici del Soviet del Treball i la Defensa, obra d'Arkadi Langman que va ser construït l'any 1935. Posteriorment va ser la seu del Gosplan i actualment alberga la Duma de la ciutat de Moscou. L'edifici segueix un esquema arquitectònic constructivista molt influït pel realisme socialista imposat per Stalin.






CLUBS OBRERS CONSTRUCTIVISTES

Un altre moment important d'aquell dia fou la visita als clubs obrers, veritables obres mestres del constructivisme dels anys vint a la URSS. L'estiu anterior, durant la meva primera visita a Moscou, havia fracassat completament en la recerca d'aquests llocs (no vaig tronar-ne ni un). Aquesta vegada la sort em va acompanyar i el club obrer que apareix en les següents fotografies em va venir a cercar quan em traslladava en taxi des de l'estació de Leningradski a l'hotel Izmaylovo (el dia abans).


Club obrer Rusakov


Es troba a la Stromísnkaia Plóschad. És obra de Konstantin Mélnikov i va ser construït l'any 1927 seguint els postulats del constructivisme més pur

Una placa col·locada a la façana recorda l'origen de l'edifici. Actualment el seu ús ha canviat significativament respecte a la funció original d'aquestes construccions

Les graderies de l'amfiteatre que sobresurten de la façana donen a tot el conjunt un aspecte de "pern" gegant. Aquest era l'objectiu del constructivisme: mitjançant la forma s'havia d'enaltir el procés d'industrialització que es va posar en marxa amb la creació de la Unió Soviètica

Una foto antiga del Club Obrer Rusakov. Les lletres de la façana han desaparegut completament


El club obrer ha perdut la funció i part de l'aspecte que va tenir originalment

 
El Club Rusakov als anys trenta (Font: http://vintage-everyday.blogspot.com)


 

Caminant per la ciutat, mentre cercava més clubs obrers, vaig ensopegar amb un enorme cartell amb les fotografies d'uns quants ciutadans moscovites. Em va recordar els panells on es penjaven les fotografies dels herois de la Unió Soviètica. No sé exactament què anunciava aquest mural, però era veritablement imponent...





A continuació tocava una visita per a la nostàlgia. L'any anterior m'havia estat tota una tarda fent voltes cercant l'estàtua "Obrer i Koljosiana", de l'escultora soviètica Vera Mújina. En teoria, es trobava a prop del parc on hi ha el VDNJ. Després d'un parell d'hores anant amunt i avall havia descobert un solar abandonat i el que semblava un pedestal mig enderrocat, tot plegat just a tocar de l'edifici que anys enrere fou el pavelló soviètic de l'exposició celebrada a Montréal (una enorme nau per a exposicions amb una teulada en forma de paràbola). 

De tornada d'aquell viatge vaig descobrir a internet que l'estàtua havia estat enretirada del seu lloc feia uns quants anys. La idea era edificar un centre comercial en aquest mateix terreny amb la idea de retornar l'obrer i la koljosiana al seu lloc, només que ara ocupant la teulada del nou monument al consumisme. Però malgrat les meves expectatives, a l'estiu de 2007 l'estàtua seguia desapareguda (desmuntada, deien, en algun taller de la ciutat). És més, el pedestal també havia estat desmuntat i les rajoles que el recobrien romanien amuntegades al costat de la tanca que impedeix l'accés al lloc exacte on es trobava antigament aquest bella i enorme estàtua. Mirant les fotos que vaig fer l'any anterior, les del 2007 i les que he tret d'internet, queda ben palesa la degradació d'aquest indret.


Parcel·la on es trobava l'estàtua Obrer i Koljosiana, de Vera Mújina. S'erigia més o menys on hi ha aparcat el cotxe groc
 
Fotografia dels anys 40 o 50, amb l'estàtua de Vera Mújina. Com es pot comprovar, l'entorn ha canviat molt. El petit estany avui en dia és gairebé imperceptible. L'estàtua de l'obrer esquerrà i la camperola amb la roba moguda pel vent va presidir el pavelló soviètic durant l'Exposició Universal de París de 1937. Un pavelló que es trobava -ironies de la història- just al davant del pavelló nazi-alemany

Vista des de la part de darrera

Rajoles del pedestal
 
Part de darrera del monument desaparegut i de l'estany que hi havia just al davant
 
Carrers fantasmagòrics on antigament els vianant soviètics passejaven al voltant de l'estàtua
 

Aquestes espectaculars faroles, com gairebé tota la resta del paisatge urbà, han desaparegut del mapa



VDNJ

Segona visita nostàlgica d'aquell dia: el Parc Timirjazeva, que acull la Vistavska Dostizenii Norodnovo Hoziaistva SSSR (Exposició de les Fites de l'Economia Nacional de l'URSS). Es tracta d'un viatge al passat que durant la meva visita de l'any anterior em va seduir completament. És millor mirar les fotos del viatge del 2006 perquè en la visita del 2007 em vaig fixar més en els detalls que potser m'havien passat per alt onze mesos enrere. Tanmateix, tot continuava en el seu lloc, amb aquella flaire dels anys 70 que tant em va agradar. El parc, tanmateix, data de l'any 1937.
 


Fórmules matemàtiques i símbols químics fets amb flors


La Font de l'Amistat dels Pobles, amb quinze estàtues de bronze simbolitzant les quinze repúbliques soviètiques

Ànecs en el petit estany on hi ha la font

Símbols del passat que miraculosament romanen lluents a les façanes dels pavellons del VNDJ
 

Pavelló Central del VDNJ


Sortint del VDNJ vaig ser testimoni d'un espectacle humà esfereïdor: un home relativament gran, vestit amb una americana vella farcida de medalles, demanava almoina pels volts de l'estació de metro. Em va semblar una estampa tristíssima. Portava posades totes aquelles condecoracions guanyades al llarg de la seva vida com a soviètic. Em van sobtar els seus moviments ràpids, enèrgics, no era la primera vegada que demanava caritat en aquest lloc. Vaig estar observant-lo durant una bona estona, dissimulant la meva presència entre la gran quantitat de gent que sempre hi ha a les sortides de les estacions de metro russes. De fet, ningú semblava veure aquest home, potser jo
era l'únic que m'havia fixat en ell (segurament molts russos s'estimen més no "veure" aquestes coses). Quan ja va haver reunit una certa quantitat de rubles, l'home va entrar en una tenda de fast-food i va comprar una pasta, una simple pasta feta per endolcir el berenar de qualsevol rus. Però per a aquell home allò no era un caprici per satisfer el pecat de la gola. L'avidesa amb què es va menjar la llepolia em va fer entendre una cosa: aquell home tenia fam, no un simple desig d'omplir-se la panxa de menjar, sinó gana pura i dura. 

A la Rússia de Putin, a la Rússia dels oligarques multimilionaris que va espoliar el país durant l'època de Ieltsin, a la Rússia de la guerra de Txetxènia i Geòrgia, a la Rússia de les models i les tenistes milionàries que serveixen de referent al jovent, un rus ancià i cansat, demanava almoina perquè tenia fam. Ni les seves medalles ni el seu passat heroic a la guerra i al seu lloc de feina li servien de res en el segle XXI, a la nova Rússia lliure i capitalista. 

Serveixin aquestes fotos com a testimoni i homenatge a tots els homes i dones que es troben en una situació semblant. No sé què se'n va fer d'aquest home, el vaig estar seguint una estona per uns carrerons molt a prop del parc però li vaig perdre la pista en un mercat improvisat que havien muntat a la vorera d'un carrer. Es va esfumar igual que la història esborra la memòria del passat.








Una mica trist pel que havia vist, vaig decidir seguir amb la meva passejada, mirant de posar ordre en les meves idees...



Em vaig retrobar amb el monument dedicat a les victòries del poble soviètic en la conquesta de l'espai còsmic. Fa 107 metres d'altura i va ser inaugurat l'any 1964. És obra dels arquitectes Barsc i Koltxin i de l'escultor Fàidish-Krandievski i està feta amb acer recobert de titani. En aquell moment es trobava en obres.
 
 
 


I més estampes de la Moscou més humana...




Més imatges de misèria i vellesa als voltants del VDNJ (o VDNKh). La gent gran aprofita per vendre tot el que pot en els mercats que s'improvisen en molts carrers de Moscou. O directament demanen almoina






Després d'aquest capítol de misèria humana i per tal d'animar-me una mica vaig decidir anar a la recerca de Bulgàkov. És a dir, dels paisatges on deambulaven el Mestre i la seva Margarida. Aquest fou el punt de partida...



Sala de Concerts P. Txaikovski, a la Triumfalnaia Ploschad, al costat de l'estàtua de Mayakovski





Un lloc que em va fer molta il·lusió visitar fou l'Estany del Patriarca (o dels Patriarques). Mesos enrere havia llegit l'obra mestra de Mijail Bulgàkov "Mestre i Margarida". L'acció d'aquesta novel·la se situa, a més d'altres llocs de la ciutat, en aquest estany i els seus voltants, concretament dins l'apartament 50 on vivia el Mestre i que està ubicat actualment al carrer Sadovaia 302bis. Malgrat que vaig saber arribar a l'Estany del Patriarca sense gaires problemes (és fàcil localitzar-lo en els mapes) no vaig ser capaç de trobar cap més lloc relacionat amb la novel·la de Bulgàkov. Vaig donar la volta al llac un parell de vegades però en cap moment vaig veure cap rastre del gat popota, de Voland o de Margarida. M'esperava alguna placa, estàtua o monument dedicat al geni, però sembla que Bulgàkov comença a ser oblidat a la seva pròpia terra.



Abans de partir cap a Moscou, havia llegit sobre l'existència d'un bar-llibreria anomenat 'Margarida', en homenatge a l'enamorada del Mestre. També tenia alguna notícia relativa a un museu dedicat a l'autor i a la possibilitat de visitar el famós apartament on transcorre bona part de l'acció de la seva novel·la més coneguda. De fet, la primera referència que tinc de Bulgàkov va ser la de l'associació d'amics de l'autor que orzanitzen (o organitzaven) un pelegrinatge anual per preservar la memòria de l'autor.

Al cap i a la fi, l'únic record que em vaig emportar de Bulgàkov durant la meva estada a Moscou fou el passegi al voltant d'aquest estany. L'any anterior havia visitat la tomba de l'escriptor en el cementeri de Novodèvitxi. A internet hi ha una adreça molt interessant per conèixer l'obra de l'insigne escriptor: Master i Margarida.
 































El Teatre de la Sàtira, el lloc des del qual els espectadors de la novel·la de Bulgàkov fugien despullats després de presenciar un espectacle protagonitzat per la troupe de Voland. Es troba just al costat de la sala de concerts P. Txaikovski


 Imatges de la Plaça Mayakovski corresponents, respectivament, al mes d'agost de 1971 i desembre de 1979. A la primera fotografia es pot observar l'estàtua del poeta (al fons, donant-nos l'esquena) a més de la sala de concerts i el Teatre de la Sàtira (a la dreta). L'altra fotografia fou presa des de l'angle oposat, amb l'estàtua fora de l'enquadrament, a la dreta de la imatge (Font: http://www.sovietmoscow.ru/)



Per acabar bé el dia vaig decidir fer unes fotos a l'estany. Era un capvespre amb una llum increïble...







Davant del mateix estany em vaig trobar un edifici que recorda al Monument a la Tercera Internacional de Vladimir Tatlin. Sembla que un nou tipus de constructivisme es vol imposar en l'arquitectura de la nova Rússia.







Acabada la visita a l'Estany del Patriarca, era hora de retirar-me a l'hotel...

L'hotel Izmaylovo és realment un complex format per quatre hotels, designat cadascun amb lletres gregues: alfa, beta, gamma i delta. Les habitacions són confortables malgrat el pas del temps. De fet, van ser reformades fa uns quants anys. L'hotel es troba allunyat del centre, però gràcies al metro es pot arribar a la Ploschad Revoliutzii en aproximadament vint minuts. La línia 3 del metro té parada al costat de l'hotel, a l'estació Partizanskaia, i també al costat de la Plaça Roja. A la següent imatge apareix assenyalat amb un punt vermell el lloc on es troba l'hotel (el centre de la ciutat es pot veure en el vèrtex inferior esquerre del plànol).




En aquesta ocasió em vaig allotjar a l'hotel assenyalat
a la foto amb una fletxa blanca (la fletxa apunta pràcticament a l'habitació que jo ocupava). A continuació, unes imatges de l'interior de l'hotel i de les vistes imponents des de la meva finestra (en un vintè pis), durant la posta de sol sobre la ciutat de Moscou. Era el final del sisè dia de viatge.