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dimecres, 4 de gener del 2012

"Egolatría", de Guillermo Rendueles


EGOLATRÍA


Títol: Egolatría
Autor: Guillermo Rendueles Olmedo

Any:2005
Edició digital en pdf disponible a: http://www.rebelion.org/docs/20107.pdf
Versió paper editada per KRK (Fundación Benito Feijoo-Oviedo)
Nº de pàgines: 298

Excepcional assaig sobre la crisi identitària de l'individu del postmodernisme escrit per l'impulsor del moviment anti-psiquiàtric, el psiquiatra Guillermo Rendueles. El llibre, profusament documentat amb referències a filòsofs, psicòlegs i psiquiatres, ens convida a la reflexió sobre la 'psiquiatrització' de la vida quotidiana de l'individu occidental i la 'patologització' de quasevol desviació de les normes impulsades i imposades pels mercats.

Un article per il·lustrar aquesta idea:
Egolatría
Santiago Alba
Rebelión


En términos filosóficos, podríamos definir la cultura occidental del último cuarto del siglo XX como el resultado de la Autodestrucción de la Razón en virtud de su propio ejercicio interno; es a eso a lo que hemos venido llamando postmodernidad para definir una constelación de discursos que, gloria del chisporroteo, reivindicaban la "muerte del sujeto", el fin de los Grandes Relatos de emancipación, la identidad débil o fragmentada, el relativismo narcisista, el derecho al presente, la ironía descomprometida, la construcción estética de una personalidad discontinua. Algunas de estas consignas no hubiesen estado nada mal en un mundo mejor, pero en el realmente existente parecían venir sencillamente a replicar o doblar fantasmalmente (alegre nihilismo de las élites urbanas occidentales) el muy material y destructivo proceso que erosionaba y sigue erosionando el suelo de la humanidad, esa brega imparable que hemos venido denominando, con una cierta timidez eufemística, "globalización": el desmantelamiento del Estado del Bienestar, la "flexibilidad” laboral, la destrucción de la comunidad, la corrosión del carácter, la fragmentación biográfica, el imperio del ello consumidor, la deslocalización de las relaciones y la volatilización de los lugares. En estas condiciones, la Autodestrucción de la Razón era indisociable de una autonegación de la política -como necesidad y aspiración a un marco colectivo de decisión- en la que, paradójicamente, los nombres más revolucionarios de la cultura daban pedales, cuesta abajo, a la revolución permanente del capitalismo; así, el "nomadismo" de Deleuze describía bastante bien los flujos migratorios de la fuerza de trabajo, el cuidado del self de Foucault se distinguía poco de los llamados "manuales de auto-ayuda" y el "deseo" y las "multitudes" de Negri servirían de slogan publicitario para la inauguración de un Nuevo Centro Comercial. Frente a esta Autodestrucción de la Razón que inevitablemente entraña la despolitización de las relaciones sociales, Benedicto XVI, consciente al mismo tiempo de la inseguridad cotidiana de los hombres y de la poderosa rivalidad del Islam, ha denunciado muy justamente la "tiranía relativista", pero propone, a cambio, el restablecimiento del dogma religioso como espinazo de toda certidumbre; es decir, retroceder del post-racionalismo al ante-racionalismo. Esa, claro, no es la solución. De lo que se trata más bien es de retroceder un poco menos y recuperar la política, proyecto al que se oponen por igual -único pero suficiente acuerdo entre ambas fuerzas- el relativismo capitalista y el dogmatismo religioso.

A lo largo de los últimos años, muchos han sido los procedimientos destinados a despolitizar un conflicto global cuya herida reclama cada vez más remiendos: las ONGs con su institucionalización de la neutralidad bienhechora; las sectas e iglesias que, sobre todo en Latinoamérica, han puesto a cantar a los que antes peleaban en las selvas; el soborno menudo de la mercancía alcanzada o prometida; los sindicatos claudicantes que aterciopelan la resistencia; la idolatría sin cuerpo de las imágenes televisivas; y en los grandes centros urbanos occidentales... la psiquiatría. Hace unos meses un informe oficial estadounidense revelaba que el 50% de los ciudadanos de los EEUU sufre "trastornos psicológicos", dato que, a escala quizás más modesta, es extrapolable al conjunto de Europa, incluida España, donde el número de personas actualmente en tratamiento psiquiátrico, de formar una coalición electoral, constituirían sin duda el principal partido de la oposición. La psiquiatrización masiva e ininterrumpida de la vida social (estrés post-traumático, depresión post-vacacional, síndrome post-divorcio, etc.) demuestra palmariamente la fuerza patógena del capitalismo, pero ilumina asimismo una práctica psiquiátrica orientada menos a resolver que a bloquear la experiencia sociobiográfica del conflicto individual.

Hace unos meses una editorial asturiana publicaba un libro tan polémico como necesario, Egolatría, que por eso mismo, desgraciadamente, sólo provocará quizás alguna que otra batallita gremial. En él su autor, Guillermo Rendueles, teórico de la psiquiatría, psiquiatra bragado en la sanidad pública (en una región cuya historia más reciente está marcada por la reconversión industrial y la derrota de la clase obrera), militante de izquierdas y muy brillante escritor, analiza y denuncia los discursos y las prácticas de la psiquiatría en el marco de una sociedad que no puede permitirse dar tiempo a los hombres para adquirir una psicología y que exige permanentemente la disolución de todo sujeto, tanto en sentido biográfico como moral, para poder reproducirse sin resistencias. El cambio de paradigma impuesto en los años setenta por la APA (Asociación de Psiquiatras Americanos) desplazó los rubros clásicos de la "neurosis", la "perversión" o la "histeria" -centros de durísimas batallas teóricas- para aceptar pasivamente la doxa social que lubrica, legitima y honra en cada gesto la "personalidad multiple". En general no hay ninguna "normalidad" a partir de la cual se pueda definir la "locura" sino que, al contrario, es la "locura" la que revela los límites y consistencia de la normalidad. En este sentido, la clasificación nosológica del DSM (Manual diagnóstico y estadístico de los desórdenes mentales) es realmente -dice Rendueles- "la imagen en negativo de la normalidad postmoderna". Podríamos decir que, si la normalidad postmoderna es la funcionalidad de una desintegración integrada, nuestra "locura" no es más que un exceso de postmodernidad.

Pero el problema de nuestra época es menos el de una clasificación “políticamente correcta” de la "enfermedad" que el de una psiquiatrización permanente de la normalidad. Porque las nuevas categorías nosológicas del DSM se inscriben en una ideología según la cual -denuncia con contundencia Rendueles- "la psiquiatría podría, como por arte de magia, dar solución a los problemas más dispares sin necesidad de ningún cambio real. Esta asombrosa ciencia sería la más apropiada para diseñar políticas reformistas que aborden problemas como la pobreza, el racismo, la violencia contra las mujeres, la "epidemia" de las drogas o el alcohol e incluso el pesimismo social y las secuelas del terrorismo, por medio de medidas psicológicas". La judicialización del conflicto, que pretende solucionar "la lucha de clases" en los juzgados, tiene su correspondiente mental en esta "psiquiatrización masiva de la población" que manda al consultorio las miserias reales de los occidentales. La misión del psiquiatra, en este sentido, ya no es -ni siquiera- la de descubrir un problema latente sino la de convencer al paciente de que su problema evidente no es ningún problema; no es la de abordar, penetrar y reparar una "anormalidad" sino la de descubrir(le) al paciente su "normalidad" rechazada. La psiquiatrización vitalicia del individuo occidental está orientada a no dejarle escapar de la "normalidad", por muy dura, absurda o inmoral que sea. Y esto por un triple camino:

- Desdramatización de los acontecimientos. Después de un divorcio, antes de un examen, como consecuencia de un accidente, un fracaso laboral o una pérdida irreparable (la muerte, por ejemplo, de un ser querido), la presencia automática del psiquiatra o del psicólogo está destinada a bloquear la experiencia individual y social del "duelo", cuya lenta maduración amenaza con ralentizar o entorpecer la "restauración" del yo flexible reclamado por la sociedad post-moderna. Como con los 3.000 muertos de Macondo, nunca pasa nada, a uno nunca le pasa nada de lo que deba extraer una lección, conservar un recuerdo o deducir una acción. En una caricatura extrema, podríamos decir que incluso el asesino es conducido al psiquiatra, no para que éste valore la concurrencia de factores psicológicos en la comisión del delito, sino para que no se "traumatice" por lo que ha hecho.

- Irresponsabilización de la conducta. Si no pasa nada, las cosas no las hace nadie y las acciones no se examinan a la luz de una instancia decisoria (sujeto ético o psicológico) sino del placer que reportan: del derecho a la "realización personal" a remolque de los sucesivos "yo" contextuales y superficiales, sin costuras causales, que se suceden en el cuerpo y de los "deseos" que los dominan. El psiquiatra, que bloquea el "duelo", normaliza la ausencia de sujeto como rutina del derecho postmoderno. La responsabilidad queda reservada para los pueblos no occidentales y, en Europa y los EEUU, para los fumadores.

- Privatización del conflicto. En un texto anterior (incluido en un libro todo él recomendable, IKE, retales de la reconversión, de Ladinamo Libros, 2004), Guillermo Rendueles había demostrado de un modo inobjetable, a partir del caso de las trabajadoras de IKE encerradas en la fábrica en defensa de sus puestos de trabajo y luego conducidas a su consulta como víctimas de distintos "trastornos" y "desórdenes" neuróticos o depresivos, había demostrado -digo- la envidiable salud mental de unas mujeres cuyo "malestar" se presentaba, y adquiría rasgos "privados", como consecuencia de una derrota colectiva. El psiquiatra -en este caso el propio autor- se veía obligado a tratar como un desarreglo psicológico y privado un problema político y colectivo cuya solución sólo podía ser, por tanto, política y colectiva y cuyo carácter político y colectivo (el del problema y el de la solución) era ignorado por las propias pacientes, las cuales acudían angustiadas al consultorio para una "reconversión" individual. La psiquiatrización masiva de la población, de un modo premeditado o no, funciona de hecho como una privatización institucional del conflicto político, mediante la cual se "psicologiza" el paro, el trabajo precario, la explotación laboral y el llamado mobbing o "acoso psicológico" de los empleados. Una sociedad reducida a los puros vínculos privados -contratos bilaterales cada vez más fugaces- y tutelada por una tropilla de mecánicos-psicólogos es una sociedad en la que finalmente -cito experiencias desgraciadamente reales- el sindicato de una empresa defiende a sus afiliados de los malos tratos del jefe costeándole una terapia o reglándole un "manual de autoayuda" y los empleados de una institución aceptan como creativa y eficaz la propuesta de masajearse recíprocamente los pies en las horas de descanso para combatir el estrés.

Estos tres factores convergentes, que he resumido con algunas libertades y omisiones que Rendueles sabrá disculparme, concurren claramente, por lo demás, a eso que yo he llamado "nihilización" de la normalidad occidental y que el propio Rendueles identifica muy bien en su libro con una "salud mental" alegremente auto(hetero)destructiva, un "patrón de cultura" que se reconoce en (y recompensa como "saludables") el egoismo, la insolidaridad, la astucia, el triunfo individual, la satisfacción del ello, la eterna adolescencia. En este contexto, el papel del psiquiatra es el de un obediente abogado defensor del "deseo" (el ello freudiano) del paciente, al que dispensa bajas laborales y suministra grandes cantidades de anti-depresivos, para mayor gloria de la industria farmacéutica. En este contexto también, y del otro lado, la resistencia a la psiquiatrización -paradójicamente- sólo puede interpretarse como un signo de locura o de peligrosidad social. Unicamente los "vesánicos" y los "terroristas" se niegan ya a acudir al psiquiatra.

Estos tres factores, y sus contrapuntos benignos, están "ilustrados" en Egolatría por una galería de personajes "notables", desde "el asesino del rol" y el "asesino de Pedralbes" hasta T.E. Lawrence, Fernando Pessoa y García Morente. Esta es la parte más discutible del libro de Rendueles, aunque también la más fascinante desde un punto de vista literario. Particularmente desasosegante para los althuserianos -entre los que me cuento- es el capítulo en el que analiza la personalidad de Althusser y el asesinato de su mujer Helene a partir de esa "decisión de ser Nadie" del filósofo que habría determinado también su lectura anti-humanista de Marx (aunque los que somos además sartreanos se lo perdonamos en la medida en que, por contraste, la figura del pequeño inmenso Sartre, tan injustamente olvidado como el propio Althusser, se agiganta aún más, solar, limpia, jovial, como el paradigma de "salud mental" y sensatez política -y decisión de decidir- que Rendueles nos propone contra un mundo de egolatrías fatalistas y libertades infligidas).

Puede parecer extraña o sospechosa esta denuncia de la psiquiatría por parte de un psiquiatra que reivindica el sujeto ilustrado, invoca el concepto "moderno" -es decir, obsoleto- de responsabilidad y reclama menos consultorios privados y más asambleas públicas. Algunos de sus colegas, sin duda, protestarán acusándole de criminalizar a los pacientes, de reducir todos los historiales clínicos a revoluciones malogradas y de negar, por tanto, el objeto mismo de la psiquiatría. A despecho de algunas expresiones duras y de algunas formulaciones extremas, creo que Egolatría está a salvo de estas críticas. Rendueles no ha escrito un libro de psiquiatría sino un libro en el que se nos explica precisamente lo que la psiquiatría no debe hacer, lo que no es la psiquiatría, lo que la psiquiatría no puede ser y lo que la psiquiatría, desgraciadamente, está haciendo; y lo que está haciendo, con conciencia o no, a favor de un modelo social de destrucción generalizada (de cosas, de cuerpos, de psiquismos) que ninguna terapia puede remendar. Que sólo esa gran "terapia de grupo" que llamamos revolución o, más modestamente, política puede tal vez -al menos- aliviar.


Rebelión 14-9-2005

dissabte, 31 de desembre del 2011

"La ventana enrejada", de Klaus Mann


LA VENTANA ENREJADA


Títol: La ventana enrejada
Autor: Klaus Mann
Any: 1937
Editorial: Laertes, 1998
Edició: 1a
ISBN: 84-7584-352-2
Nº de pàgines: 95


REPORTAJE: APROXIMACIONES

Klaus Mann, a la sombra del padre

LUIS FERNANDO MORENO CLAROS 25/11/2006


Klaus Heinrich Thomas Mann, primer hijo varón del gran escritor alemán Thomas Mann y de su esposa Katia Pringsheim, nació el 18 de noviembre de 1906 en Múnich. Apenas con 43 años, el 21 de mayo de 1949 se suicidó en Cannes con somníferos. También él, como su progenitor, pasó la vida escribiendo; dejaba teatro, novelas, escritos autobiográficos y cientos de artículos.

Su famoso padre y algunos críticos relevantes de entonces afirmaron en sus necrológicas que Klaus pereció "víctima de la insoportable presión existencial reinante en la época de la guerra fría". La Unión Soviética, estalinista, encarcelaba y fusilaba a sus defensores de antaño; los intelectuales afectos al régimen delataban a quien no secundaba sus consignas; mientras, en Estados Unidos había comenzado la caza de brujas y se marginaba a los sospechosos de comunismo. El desaliento acometía a cuantos creyeron que una vez liberada Europa de las bestias nazis vendrían la paz y la justicia definitivas. Aunque Klaus nunca militó en ningún partido se contaba entre cuantos dedicaron sus mejores años a la lucha por la libertad; así lo hizo desde el París del exilio, la Barcelona republicana -donde estuvo como reportero- o desde Amsterdam, y más adelante desde Nueva York y California. Por su amor a Europa terminó obteniendo la nacionalidad estadounidense y alistándose en el ejército americano en cuyas filas sirvió como propagandista bélico; y en 1945 regresó a Múnich como liberador, luciendo el uniforme aliado.

Concluida la guerra, Klaus se vio a solas en un mundo que continuaba siendo gris y que no necesitaba de héroes idealistas como él. "Los años de lucha contra Hitler fueron buenos años", escribió Thomas Mann, "pues entonces estaba claro cuál era el enemigo, y no cabían vacilaciones". Sin aquel monstruo contra quien luchar, Klaus regresaba otra vez al maremagno de dudas, depresiones, amores efímeros y drogas en el que naufragaba desde su adolescencia e incluso durante los años de lucha antifascista. "Uno no se hunde mientras tenga una misión", escribió. La suya terminó con la derrota del nazismo: la libertad lo arrojaba otra vez a sí mismo, a su infierno particular.

El gran crítico literario Reich Ranicki fue contundente refiriéndose a la muerte de Klaus; alejándose de la opinión oficial, alegó: "Era homosexual, morfinómano e hijo de Thomas Mann". Estas tres condiciones acabaron con él. El padre -egocéntrico, de inclinación sexual ambigua y reprimida-, obsesionado por su arte, impotente para relacionarse con sus hijos, más pendiente de la vida quimérica que de la realidad, despreció el talento de Klaus. Lo tenía por un clown, y le disgustaban su amaneramiento y su dandismo. Tampoco aprobó su vida artística y bohemia, típica de los hijos de las grandes familias cultas y liberales, niños crecidos durante la I Guerra Mundial; jóvenes sin miedo, ansiosos de disfrutar de la vida, desinhibidos, apolíticos, amantes de placeres inmediatos, de la embriaguez, el malditismo y de ese "arte moderno" que los nazis calificarían de "degenerado".
 
En el Múnich de la República de Weimar, Klaus creció junto a su hermana Erika, un año mayor que él. Los demás hermanos vinieron poco después: Golo, Mónica, Elizabeth y Michael. En su primera juventud, Erika y Klaus -uña y carne, tan encariñados el uno con el otro que se presentaban en todas partes como "gemelos"- se proclamaron reyes de un círculo de jóvenes artistas que ya nada tenían que ver con la hipócrita sociedad de sus mayores. Las andanzas de niñez de "los chicos Mann" en el Múnich de la inflación las rememoró Klaus en Hijo de este tiempo (Minúscula), escrito con cierto desorden y pasión típicamente juveniles, pero con encantadora ligereza y raudos trazos impresionistas. Ser hijo de quien era le abriría todas las puertas a Klaus, lo que emprendiera en el terreno literario o artístico despertaba expectación, pero lo embargaba el oscuro temor de que únicamente se contemplasen sus logros a la sombra de los de su padre. Escribió teatro y se representaron sus obras. Aunque sólo cosechó éxitos entre los jóvenes modernos.

En 1929 Thomas Mann obtuvo el Nobel de literatura, lo cual supuso el reconocimiento universal del escritor y dinero para la familia. Klaus y Erika, ambos legendarios por sus vidas desordenadas, pudieron pagar deudas y emprender un fabuloso viaje alrededor del mundo presentándose hasta en China como los vástagos del flamante galardonado. Allá a donde iban transmitían alegría de vivir, encarnaban el cosmopolitismo, ávidos del "mundo de aquí", apasionados de la libertad y de sus infinitas posibilidades encarnaban la nueva voluntad de Occidente. En realidad, los "gemelos Mann" sucumbían a todas las tentaciones, amaban y se decepcionaban en medio del vacío, anhelantes de infinitud, siempre en busca de lo inasible. Pero Klaus, al contrario que la masculina Erika, inseguro y depresivo en cuanto se alejaba de su hermana, obsesionado por la soledad y el anhelo de amor, morbosamente atraído por la muerte, terminó por depender de la morfina. Sólo en la embriaguez y la pérdida de conciencia hallaba el valor requerido para superar sus infortunios en cuanto le rondaba el menor contratiempo. La llegada de Hitler terminó de golpe con la joie de vivre de aquellos jóvenes artistas, tan europeos y cosmopolitas.

A Klaus lo cogió el giro político en Alemania con veintisiete años; había publicado su breve Novela de niños, como irónico contrapunto al relato de su padre titulado Desorden y dolor precoz (ambos en Alba); la novela histórica Alejandro (El Aleph), más consistente que la vacilante Der fromme Tanz, en la que confesaba abiertamente su homosexualidad; era ya un escritor conocido. Sin dudarlo abandonó una patria en la que se asfixiaba. Poco antes emigró Erika y, enseguida, sus padres y el resto de los hermanos. Los Mann se convirtieron en odiados enemigos del régimen en el extranjero, los nazis les privaron de la nacionalidad y los declararon "personas no gratas". Desde entonces tanto Klaus como Erika concentraron sus esfuerzos en luchar contra la nueva barbarie; ésta mediante el escarnio y la mofa desde su propio cabaret literario El Molinillo de Pimienta, ridiculizando en canciones y chistes a los tiranos; Klaus empleó su talento literario en denunciar los crímenes que se perpetraban en Alemania. Fundó la revista Die Sammlung, para dar voz a la literatura de la emigración, y escribió sus mejores novelas. Después de Huida al norte (Cátedra), en la que se autorretrataba junto a su amiga Annemarie Schwarzenbach como símbolo de una juventud existencialmente aniquilada, aparecieron las extraordinarias Mefisto (Debolsillo) y El volcán (Edhasa). La primera, una despiadada sátira de la sociedad nazificada de los años treinta, denunciaba el arte vendido al poder y ridiculizaba a los pomposos y necios jerarcas hitlerianos. Cima del peculiar estilo del autor: ligero, cortante e irreverente. La segunda es una obra realista en la que dominan la seriedad y un dramatismo trágico-heroico. Durante los años de resistencia antinazi Klaus escribió además cientos de artículos políticos y literarios; una selección de éstos lo proporciona El condenado a vivir (El Nadir). Publicó asimismo otras obras de menor fuste como su Sinfonía patética -vida novelada de Chaikovski- o La ventana enrejada (Laertes), una fantasía sobre el rey Luis II de Baviera; en ambas, a vueltas con el homoerotismo, la exclusión, el arte y la muerte.
 
Ni la emigración ni la guerra liberaron a Klaus de sus obsesiones íntimas: terminó por convertirse en un emigrado de todas partes que sufría profundamente por la incomprensión y el desamor paterno, además de sentirse un marginado social debido a su condición sexual y su drogadicción, de la que en vano intentó curarse en varias ocasiones. La falta de un empleo fijo, de estabilidad emocional y sentimental, su constante vivir a salto de mata, de un país a otro, a menudo sin un céntimo, de un amor a otro, de un traficante de droga a otro, humillándose y despreciándose, convirtieron a este inquieto celebrador del erotismo y la muerte en un seguro candidato al suicidio; "no hay paz hasta el final", escribió. Sin embargo, el último acto de su vida no fue premeditado -aún trabajaba en una nueva novela: The last day-, sino fruto de un momento de desesperación y profunda depresión.

En castellano aún no contamos con la traducción de Der Wendepunkt -el punto crítico-, la autobiografía de Klaus Mann, imprescindible para conocer la vida de este autor tan representativo de los avatares y las luchas del siglo XX.


El País 25/11/2006

divendres, 30 de desembre del 2011

"Llamadme Stalin", de Simon Sebag Montefiore


LLAMADME STALIN


Títol: Llamadme Stalin. La Historia secreta de un revolucionario
Autor: Simon Sebag Montefiore
Any: 2007
Editorial: Crítica, 2010
Edició: 1a
ISBN: 978-84-9892-105-2
Nº de pàgines: 573



Excepcional biografia de Iósif Vissariónovitx Djugaixvili des del moment del seu naixement a Geòrgia (Imperi Rus) fins al mateix dia de l'inici de la Revolució Russa, el 25 d'octubre de 1917. Sebag Montefiore, tal com ho va fer a "La corte del zar rojo", ha investigat fins al més ínfim detall de la vida de Stalin: la relació amb "Keke", la seva mare possessiva, i amb "Beso", el seu pare sabater i alcohòlic; les seves amistats d'infantesa a Gori (Ivan i Alexander Egnatashvili, Iósif Davrichewi, Iósif Iremashvili); els seus primers camarades revolucionaris i companys en els atracaments als bancs de Geòrgia (Suren Spandarian, Simon Ter-Petrosian "Kamo"); els futur dirigents de la URSS (V.I. Lenin, Grigori Radomyslski "Zinoviev"; Iàkov Sverdlov, Lev Bronstein "Trotski", el fundador de la Txeka a la Lubianka Fèliks Dzerjinski, Klimenti Voroshilov, Viatxeslav Scribianin "Molotov", Andrei Vishinski); les seves amants (Ludmila Stal, qui probablement li suggerí el sobrenom de "Stalin", l'aristòcrata Stefania Petrovskaia, la menor d'edat Lidia Pereprigina, Maria Kuzakova); les dues esposes Ekaterina "Kato" Svanidze i  Nadejda "Nàdia" Allilúieva; el seu primer fill Iàkov Djugaixvili (Vasili, fill de Nàdia, va nàixer l'any 1921, posteriorment a l'acció que es narra en aquest llibre).

Aquest mosaic crea una mena de teranyina en la qual Stalin es mou saltant d'un personatge a un altre, viatjant continuament de congrés en congrés, fugint de les autoritats tzaristes, evadint-se dels successius desterraments a Sibèria i botant del llit d'una amant al llit de la següent. Resulta sorprenent com l'autor aconsegueix esbrinar fins al mínim detall de les seves malifetes al seminari de Gori o de les accions armades per tal de recaptar diners. Tota aquesta dinàmica -extraordinàriament narrada- ens permet entendre com es va anar gestant la personalitat i el caràcter (paranoic i megalòman) d'un dels personatges clau del segle XX, odiat i temut alhora per molta gent però enyorat també per milons de nostàlgics dels temps soviètics. Resulten absolutament memorables les descripcions dels ambients 'lumpenproletariat' en els carrers de Gori. També l'estada de Stalin a Viena l'any 1913, coincidint-hi amb Hitler, Tito i Trotski (sense arribar a conèixer-se mútuament), tot residint a un pis molt a prop del Palau de Schönbrunn, per on li agradava passejar i veure com l'emperador de l'Imperi austrohongarès Francesc Josep I enfilava amb el seu seguici cap al Hofburg vienès.

En definitiva, un llibre imprescindible per a qualsevol lector que vulgui conèixer a fons la gènesi d'un líder, un Estat i una ideologia que marcaren el segle XX. 


dilluns, 31 d’octubre del 2011

"Por una causa justa", de Vasili Grossman


POR UNA CAUSA JUSTA


Títol: Por una causa justa
Autor: Vasili Grossman
Any: 1952
Editorial: Galaxia Gutemberg/Círculo de Lectores, 2011
Edició: 1a
ISBN: 978-84-672-4296-6 / 978-84-8109-911-9
Nº de pàgines: 1.089

Avui mateix l'he acabat. La lectura d'aquest llibre m'ha acompanyat al llarg dels darrers dos mesos i mig. Massa temps per un sol llibre. Vaig partir -mentalment- cap a Stalingrad just quan havia tornat del meu viatge familiar pel Tirol austríac, enmig de la calor xafogosa del mes d'agost. Al setembre, el dia 8, va acompanyar-me en avió fins a Zuric i Moscou. Després, en tren, fins a Volgograd. La nit de lectura a la llitera superior d'aquell tren serà irrepetible per sempre més. A Volgograd/Stalingrad vaig haver de fer compatible la lectura del llibre de Grossman amb les llargues pasejades amb l'Eduard, l'Enric, l'Ivo i la incomparable i gentil Oksana. La bella russa de negre. Trista, complaent, atenta. Un regal dels soviets. Va ser difícil, a l'habitació de l'hotel el cansament m'empenyia a mirar pel·lícules i programes de l'actual televisió russa, gens diferent a la nostra televisió occidental. Una vegada retornat del viatge, el dia 18 de setembre, va venir la reintegració a la rutina laboral. I sempre amb la companyia dels personatges de Por una causa justa. Fins avui mateix, a la platja d'Artà, durant la posta de sol que a Volgograd ja feia dues hores que havien vist.

Primer vaig llegir Vida i Destí (en català), fa més de tres anys. Ara he finalitzat aquest, empès per una notícia llegida a un diari digital. Just a l'inreves de l'ordre en què van ser escrits, perquè Por una causa justa és una obra de l'any 1952 mentre que l'altre llibre, escrit al 1959 (o 1960?), fou una continuació molt crítica amb la realitat soviètica d'aquell temps. De fet, va ser publicada als anys 80, quan l'autor ja era mort.

Por una causa justa és una obra colosal construïda a partir de l'enorme teranyina que l'autor teixeix amb els dos-cents personatges protagonistes de les petites històries de guerra relatades al llibre. Krímov, Nóvikov, Aleksandra Vladímirovna, Víktor Pávlovich, Vera, Vavílov, ... són personatge que van i venen, que s'esvaeixen i tornen a l'acció de la novel·la, que lluiten per sobreviure a l'invasió nazi, que mediten amb nosaltres sobre tots aquells fets des del punt de vista d'un devot del socialisme. La profunditat de les descripcions, dels diàlegs, ens permet viatjar a Stalingrad, un viatge per partida doble per qui ja coneix l'actual Volgograd. Algunes accions ens resulten més properes, ens afecten més. D'altres, no. Com la vida mateixa. Són inolvidables els combats finals a l'estació de tren, les nits de passió i soledat d'Shtrum a l'apartament de Moscou, els relats de supervivència al Volga, les vicissituds dels oficials primer represaliats i després amnistiats per Stalin. Però, per damunt de tot, són colpidors els moments en què els nostres protagonistes i amics moren de forma sobtada, com succeeix a totes les guerres. Quan desapareixen de les pàgines del llibre i sabem que ja no tornarem a saber res més d'ells.

Por una causa justa, un llibre imprescindible. Una recomanació: visitar primer Volgograd i viatjar després, a través de les pàgines d'aquesta novel·la, al cor de la Batalla de Stalingrad. 

dilluns, 5 de setembre del 2011

"Stalingrado", de Stephen Walsh


STALINGRADO


Títol: Stalingrado (1942-1943). El cerco infernal
Autor: Stephen Walsh
Any: 2001
Editorial: Libsa, 2002
Edició: 1a
ISBN:84-662-0259-5
Nº de pàgines:175

Excel·lent llibre il·lustrat sobre la Batalla d'Stalingrad escrit per Stephen Walsh, catedràtic d'estudis bèl·lics a la Reial Acadèmia Militar de Sandhurst, on va estudiar també Antony Beevor, autor d'obres de temàtica idèntica sobre la Segona Guerra Mundial. "Stalingrado" és un text històric que, amb ajuda de mapes i fotografies, explica pas a pas el desenvolupament d'aquells fets, des dels primers dies d'invasió alemanya a la Unió Soviètica fins a la rendició nazi i les batalles que es produïren posteriorment durant la llarga marxa del Exèrcit Roig cap a la seva victòria a Berlín. Escrit amb un estil molt senzill, que prova de fer fàcil la sempre complicada narrativa sobre temes bèl·lics, el llibre aclareix conceptes com Blitzkriek (guerra llampec) i Kesselschlacht (batalla d'anihilació), estatègia i tàctica militars, operacions Barbarossa i Urano, Vernichtungschlacht (victòria en una sola campanya) i Lebensraum (espai vital). Ens parla també dels mariscals Zhukov, Txuikov, von Manstein i Paulus. De Hitler i Stalin. 

Tanmateix, l'autor no aprofundeix en les vivències de tots aquests personatges (potser perquè no era el seu objectiu) i es troben a faltar més fets anecdòtics (que sí s'expliquen al llibre de Beevor sobre Stalingrad), tot i que certs esdeveniments quotidians que s'hi relaten son prou interessants. A destacar, per exemple, els ratolins que es menjaren els cables dels Panzers, els problemes de salut de Txuikov i Paulus o el duríssim patiment final dels soldats alemanys. 

Les descripcions sobre el posicionament dels diferents exèrcits, cossos, batallons, divisions i unitats durant les nombroses confrontacions entre els dos exèrcits resulten molt complexes, tant en aquest llibre com en tota la bibliografia que tracta sobre les guerres modernes. En primer lloc, perquè sempre és complicat descriure la col·locació física d'un grup de persones en un lloc desconegut per a la majoria dels lectors, amb constants referències a ciutats, pobles, ponts i rius. En segon lloc, perquè l'estratificació i estructuració dels dos exèrcits fou diferent en el cas dels soviètics i els alemanys. 

En definitiva, es tracta d'un llibre fonamental per tal d'endinsar al lector en un dels capítols de la història del segle XX més sagnant i, alhora, més interessant i definitiu. Una lectura, per cert, que resulta imprescindible abans de viatjar a l'actual Volgograd.

dimecres, 17 d’agost del 2011

"David Lynch", de Quim Casas


DAVID LYNCH


Títol: David Lynch
Autor: Quim Casas
Any: 2007
Editorial: Cátedra (col. Signo e Imagen/Cineastas), 2010
Edició: 2a
ISBN: 978-84-376-2411-2
Nº de pàgines: 465

Segurament, el millor llibre que s'ha escrit sobre el director de Blue Velvet i Mulholland Drive. Una obra imprescindible per a tot aquell que vulgui endinsar-se en l'univers de l'artista renaixentista del segle XX per excel·lència. Aquest llibre, de lectura fàcil i amena, explica amb detall les influències del director nascut a Missoula: les pintures de Francis Bacon i Edward Hopper, el cinema de Jacques Tati, la pel·lícula The Wizard of Oz, les avanguardes europees, la música pop dels anys seixanta. Fotògraf, pintor, escultor, dissenyador d'exposicions i d'anuncis publicitaris, David Lynch és l'artista total, sobretot des de la seva incursió en el món d'internet, l'espai virtual del qual ja no tornarà a sortir mai més i que ens impedirà, probablement, tornar a gaudir de noves pel·lícules seves produïdes per a la gran pantalla. En aquest llibre de Quim Cases es troben a faltar, potser, més il·lustracions a partir d'escenes de les seves pel·lícules que ens permetin interpretar tot el codi de símbols que l'artista utilitza de forma recurrent a la seva obra fílmica. Malgrat, això, "David Lynch" resulta una obra de consulta obligàtoria després del visionat de qualsevol de les seves produccions. 

A més, internet ens permet revisar avui dia alguns dels seus anuncis publicitaris per gaudir, encara més, del talent d'un dels millors directors de la història:

"Lenin. Vida y actividad", de A. Amelina, A. Averianova et al.


LENIN. VIDA Y ACTIVIDAD

 


Títol: Lenin.Vida y actividad
Autor: A. Amelina, A. Averianova, O. Krivosheina, I. Nazarov
Any: 1985
Editorial: Progreso (Moscou, URSS), 1985
Edició: 1a
ISBN: 0103020000-338 / 014(01)-85  [138-85]
Nº de pàgines: 487

Es tracta d'una veritable peça de col·leccionista impresa a la Unió Soviètica per la mítica editorial Progreso. Recull profusament tota una col·lecció de documents, fotografies i manuscrits del lider revolucionari, des de la seva època escolar fins als seus darrers dies a la datxa de Gorki. Inclou també pintures realitzades pels primers artistes soviètics i breus explicacions sobre l'activitat política de Vladimir Illich Lenin abans i després de la Revolució d'Octubre, des de l'exili a Suïssa i els seus viatges per Anglaterra i Itàlia fins a la seva instal·lació definitiva al Kremlin. Una obra imprescindible per a qualsevol admirador del lider bolxevic rus i necessària per a tot estudiós de la història del segle XX. Un llibre il·lustrat que forma part d'una era anterior a la post-soviètica. Per tant, una obra que en si mateixa amaga les explicacions d'un dels moments fonamentals de la història de la humanitat.


diumenge, 31 de juliol del 2011

"El doctor Zhivago", de Borís Pasternak


EL DOCTOR ZHIVAGO


Títol: El doctor Zhivago
Autor: Borís Pasternak
Any: 1957
Editorial: Galaxia Gutemberg/Círculo de Lectores, 2010 
Edició: 1a
ISBN: 978-84-8109-829-7 / 978-84-672-3700-9
Nº de pàgines: 747



És una obra colossal, immensa, molt més impactant del que jo m'imaginava. Els girs narratius, la precisió en les descripcions (amb un llenguatge marcadament poètic) i el ritme que imprimeix a l'acció emparenten Pasternak, sens dubte, amb els grans autors russos. 

M'ha sorprès el fet que el director de cinema David Lean utilitzés un esdeveniment descrit en les últimes pàgines del llibre com a fil narratiu de la famosa pel·lícula. És clar que així disposava d'una veu en off que substituís l'enorme part suprimida sense que la producció quedés excessivament esbiaixada. M'imagino que els canvis d'escenari (la presa d'un embassament en lloc d'un camp de batalla durant la II Guerra Mundial, un cementiri rus substituint una habitació mortuòria plena de gent, etc ...) van ser recursos per estalviar en decoració i en personatges extres. A la pel·lícula, Ievgraf Zhivago (Alec Guinness) té molt protagonisme. En canvi, al llibre, és una presència fantasmagòrica tot just esmentada. M'estranya que hores d'ara cap productor rus hagi proposat un projecte de sèrie per capítols que abasti tot el contingut de la novel·la, a l'estil de "Retorn a Brideshead".

M'ha copsat el signe explícitament antisoviètic de l'obra. No m'estranya en absolut que el Politburó del PCUS li comuniqués a Pasternak que li prohibia recollir el Premi Nobel que li van concedir l'any 1958. Encara que l'autor va intentar que fossin els personatges de la novel·la els que parlessin per ells mateixos (Zhivago enyora els temps passats, Strélnikov és un radical més enllà del bolxevisme i Samdeviátov representa el bolxevic buròcrata), queda clar el disgust de Pasternak amb els canvis posteriors a la guerra civil russa. Com a mostra, el següent paràgraf:


"Así Grecia se transformó en Roma, así la ilustración rusa se convirtió en la revolución rusa. Acuérdate de aquel verso de Blok: "Nosotros, hijos de los terribles años de Rusia", y verás enseguida la diferencia entre las épocas. Cuando Block decía esto había que comprenderlo en sentido metafórico, figurado. Los hijos no eran hijos, sino criaturas, intelectuales, y los horrores no eran horribles, sino providenciales, apocalípticos, y son cosas muy diferentes. Pero ahora todo lo que era metafórico se ha vuelto literal: los hijos son hijos y los horrores, horribles. Ésta es la diferencia." [Gordon, amic de la infantesa de Zhivago] (p. 688-689)

"En relación con toda nuestra vida anterior de los años treinta, incluso en libertad, en el bienstrar de la actividad universitaria, de los libros, de las comodidades; la guerra se reveló como una tormenta purificadora, una corriente de aire fresco, un soplo de salvación. Creo que la colectivización fue una medida falsa, un fracaso, y no podían reconocer ese error (...)" [Gordon] (p. 673)

"Llegó a Moscú en los comienzos de la NEP, el más ambiguo y falso de los períodos soviéticos (...)" [Narrador] (p. 623)



Enllaços:

http://diaridunmestredescola.blogspot.com/2011/07/entrevista-evgueni-borissvitx-pasternak.html

diumenge, 26 de juny del 2011

"Algo va mal", de Tony Judt



ALGO VA MAL





Títol: Algo va mal
Autor: Tony Judt
Any: 2010
Editorial: Santillana Ediciones Generales, 2010 Edició: 2a
ISBN: 978-84-306-0796-9
Nº de pàgines:220


Margaret Thatcher (p. 99): "La societat no existeix, només hi ha individus i famílies"

Quant a la pols i les cendres de la invidualitat, a allò que més se sembla és a la guerra de tots contra tots de la qual en parlava Hobbes. Per a moltes persones, la vida es torna de nou solitària, pobre i més que una mica desagradable. (p.119) 

dimecres, 1 de juny del 2011

"El nas de Mussolini", de Lluís-Anton Baulenas


EL NAS DE MUSSOLINI




Títol: El Nas de Mussolini
Autor: Lluís-Anton Baulenas
Any: 2009
Editorial: Proa, 2009
ISBN: 978-84-8437-542-5

Nº de pàgines: 327

Premi Sant Jordi 2008, aquesta novel·la de ficció relata la història d'una jove revolucionària que té la missió d’assassinar el dictador Primo de Rivera. Mentre espera l’ordre d’executar l’atemptat, s’amaga en un poble dels Pirineus amb el seu pare. Però van passant els anys i l’ordre no acaba d’arribar. Sola i aïllada, en la misèria, com més temps passa, amb més força s’aferra als ideals com a mecanisme de supervivència. Al poble hi coneix una noia independent d’esperit, que manté un tortuós lligam sentimental amb un cacic de la comarca. La relació de totes dues conflueix en un final sorprenent i esplèndid. Amb un ofici exquisit, a partir de l’angoixa d’una espera que sembla que no té fi, Lluís-Anton Baulenas aconsegueix de bastir una trama argumental suggeridora, plena d’intriga i de tensió narrativa, situada en una època en què, amb els sòviets al poder, per primer cop, la utopia es podia fer realitat.

Entretinguda narració psicològica amb una bona presentació dels personatges i del context històric que perd una mica de força a mesura que ens endinsem en les vicissituds de la Berta Panatis i son pare al poble de Biribil. Tanmateix, es tracta d'una novel·la molt recomanable. 


dissabte, 23 d’abril del 2011

"No pienses en un elefante", de George Lakoff


NO PIENSES EN UN ELEFANTE




Títol: No pienses en un elefante (Lenguaje y debate político)
Autor: George Lakoff
Any: 2004
Editorial: Ed. Complutense, 2010 Edició: 6a
ISBN: 978-84-7491-813-7
Nº de pàgines: 174


 "Els marcs són estrucutres mentals que conformen la nostra manera de veure el món (...) No poden veure's ni ser sentits, formen part d'allò que els científics cognitius anomenen 'l'inconscient cognitiu' (...) Totes les paraules es defineixen en relació a marcs conceptuals". Són afirmacions del lingüísta i professor de Ciència Cognitiva per la Universitat de California George Lakoff. En aquest llibre, obra de capçalera del president espanyol José Luís Rodríguez Zapatero, Lakoff relaciona les polítiques conservadores nord-americanes amb la figura d'un pare estricte que premia l'esforç i la disciplina individuals amb la reducció del nombre de plans socials "immorals" i la rebaixa d'impostos ("alleujament fiscal", en paraules de G.W. Bush). Per contra, el programa demòcrata emmarca el seu discurs en la figura del pare protector que defensa els valors americans de democràcia, prosperitat i llibertat. Segons l'autor, el veritable error de l'esquerra és polemitzar amb els 'neocons' dins dels seus propis marcs cognitius. Un llibre amè i de fàcil lectura per reflexionar sobre la incapacitat de l'esquerra del segle XXI per fer arribar a l'electorat el seu missatge anti-populista.
 

dissabte, 12 de març del 2011

"La Catedral del Mar", novel·la històrica d'Ildefonso Falcones


LA CATEDRAL DEL MAR




Títol: La Catedral del Mar
Autor: Ildefonso Falcones
Any: 2006
Editorial: Random House Mondadori per a Círculo de Lectores, 2006
Edició: 1a
ISBN: 84-672-1911-4
Nº de pàgines:636

Lloc web: http://www.lacatedraldelmar.es/catala/index.html


Senyors feudals, bastaixos, pagesos, inquisidors, jueus. La Barcelona del segle XIV. Dones adúlteres condemnades per llei a viure tancades per sempre dins d'una cambra. Ciutadans penjats a la plaça pública per posar en dubte l'autoritat dels senyors. Jueus perseguits i atacats per sacrílegs. La host de Barcelona defensant els interessos de la ciutat. Pere III el Cerimoniós. La Inquisició, present a Catalunya des de 1249 (a Castella no arribà fins al 1487).

Santa Maria del Mar, la plaça del blat (avui, plaça de l'àngel), la llotja, el carrer del mar (avui, carrer argenteria), el call jueu. Escenaris de la vida de Bernat Estanyol, el fill de pagès proscrit que esdevè bastaix i canvista barceloní. Un retracte fidel i emocionant d'una civilització que ja no existeix però que forma part de tots nosaltres. Via fora!



p. 342: "Hasta hace poco más de un siglo, en el año 1230, los cristianos también prestaban dinero con intereses. Tanto judíos como cristianos lo hacíamos, pero un decreto de vuestro papa Gregorio IX prohibió a los cristianos el préstamo con interés y, a partir de entonces, sólo los judíos y algunas otras comunidades como los lombardos continuamos practicándolo".

p. 633: "De las campanas de Santa María no se tiene noticia hasta el año 1714 cuando Felipe V venció a los catalanes. El rey castellano gravó con un impuesto especial las campanas de Cataluña, como castigo a su constante repicar llamando a los patriotas catalanes a sometent".

dijous, 6 de gener del 2011

"La isla del segundo rostro", autobiografia d'Albert Vigoleis Thelen


LA ISLA DEL SEGUNDO ROSTRO





Títol: La isla del segundo rostro
Autor: Albert Vigoleis Thelen
Any: 1953
Editorial: Ed. Anagrama per a Círculo de Lectores, 1993
Edició: 1a
ISBN: 84-226-4833-4
Nº de pàgines: 1.008


Impressionant novel·la autobiogràfica que recull les peripècies de l'escriptor alemany Albert Vigoleis Thelen (1903-1989) i la seva esposa Beatrice a l'illa de Mallorca entre els anys 1931 i 1936. Plena d'un humor satíric i càustic, aquesta extensa obra analitza els personatges amb qui es van trobar a l'illa, en un context social marcat aleshores per l'ascens del nazisme a Alemanya i l'ambient de preguerra civil que es respirava a Espanya. La descripció dels diferents indrets on viviren representen una dissecció precisa, caricaturesca i compassiva de la societat d'aquell temps. El pis del carrer de la Soledat, davant de Correus, on viviren amb el cunyat Zwingli i la puta Pilar. La Pensió del Comte (anarquista), al carrer d'Apuntadors, amb el mico Beppo, la cacatua Lorico i el capità prussià retirat Joachim von Martersteig, enemic aferrissat de Robert Graves. L'habitació amb un forat al sostre a la Torre del Rellotge, seu d'un enorme bordell i d'una banda contrabandistes situada a les afores de Palma, on actualment es troba la Plaça Abú Yahyá, al final del carrer 31 de Desembre. La casa a Valldemossa dels Sureda, família aristocràtica vinguda a menys, plena de deixalles d'altres èpoques més memorables, amb Don José, el metge personal de l'Arxiduc Lluís Salvador. El pis sense llit ni mobles al número 23 del carrer Barceló (actual carrer del Vi, 11), on rebien les visites de l'àvar i erotòman Silberstern i del comte Kessler, rival del filòsof Keyserling. I Mamú, la milionaria nordamericana-autrohúngara. I el consul alemany. I Maties, el cunyat 'filòsof' del forner. I don Gracias a Dios, i don Patuco, i la tertúlia literària d'en Mulet al Born...

Com va escriure Justo Navarro a un article publicat al diari ABC (8/10/1993), Vigoleis es mostra "estranyat de si mateix davant de gent (moltes vegades famosa) que no té cara sota la màscara o en té tantes que no li cal màscara, un escriptor que, mirant-se en les cares i màsqueres dels altres, imagina, inventa la seva pròpia cara, la seva segona cara, i es mira, i anota el que veu, i es mira anotant el que veu. I ho conta, sense moralitat ni argument: com el volar dels dies, únic, irrepetible".

Hi ha una descripció detallada de tots aquells llocs en el següent enllaç: http://www.vigoleis.de/content/insel/index.htm

La plana web dedicada a l'autor (en alemany) és: http://www.vigoleis.de/